Ya hemos hablado en anteriores artículos de las ventajas del burofax y de algunas situaciones en los que nos interesa su uso. Ahora vamos a ver con ejemplos 12 casos en los que enviar un burofax.
Recordemos, un burofax es un medio de mensajería con validez legal, urgente y certificada que permite dejar constancia del envío y de su contenido. Otorga al mensaje una gran seguridad y también nos sirve de prueba del momento en el que se envía la comunicación.
La idea de este artículo es ver algunos casos concretos en los que nos puede interesar enviar un burofax por sus características, pero la realidad es que puede ser aconsejable en infinitos casos. Vamos a centrarnos en 12 de los más comunes:
Reclamaciones de deudas e impagos. Es el uso más frecuente y al que más importancia le hemos dado en anteriores artículos. En algunos procedimientos judiciales incluso es un requisito exigido por la ley sin el cual no se podría hacer avanzar un proceso judicial, por ejemplo, en los casos en los que reclamamos deudas a una comunidad de propietarios hará falta para poder iniciar un procedimiento monitorio para reclamar la deuda.
Para reclamar facturas impagadas. Es un medio de notificación especialmente recomendable en casos de deudas de origen comercial, fácilmente demostrables al tener las facturas impagadas como prueba. Aquí, el burofax nos será especialmente útil al tratarse de un medio que deja constancia fehaciente de la fecha en la que se envía, por lo que nos ayudará a impedir la prescripción de la deuda.
Solicitar baja de empresas prestadoras de servicios. A veces darnos de baja de empresas como compañías telefónicas o de seguros puede ser más complicado de lo que debería. Un burofax nos ayudará a comunicar la decisión de una forma fehaciente dejando constancia de cuando hicimos la petición.
Reclamaciones de asuntos relacionados con la LOPD. La normativa vigente sobre protección de datos concede múltiples derechos a las personas. Los más conocidos son el derecho de acceso, rectificación, oposición y supresión (derecho al olvido). Cuando queremos ejercitar uno de nuestros derechos frente a una entidad (del tipo que sea), el burofax nos servirá para dejar constancia de nuestra intención.
Reclamaciones a compañías aéreas. Todos conocemos casos en los que a alguien le han perdido el equipaje o le han cancelado un avión. En estos casos los procesos de reclamación pueden ser bastante tediosos y si terminan en los tribunales, contar con las reclamaciones que hemos hecho a través de un burofax, nos ayudarán para dar seguridad a nuestras peticiones.
Comunicaciones entre inquilinos y propietarios. Desde el punto de vista del inquilino nos ayudará si queremos que el propietario cumpla con alguna de sus obligaciones, por ejemplo, si no quisiera hacer una reparación. Desde la posición del propietario, nos ayudará, por ejemplo, a dejar prueba del momento en el que solicitamos la finalización del contrato de arrendamiento.
Comunicaciones con órganos judiciales. En un proceso judicial nos pueden pedir que participemos de diferentes formas. Pueden pedirnos que actuemos como testigos o peritos, y en ocasiones que remitamos documentación. Hacerlo desde un medio que da constancia fehaciente de lo que se envía puede ser una buena idea.
Comunicaciones entre trabajadores y empresas. Como vimos en artículos anteriores, el burofax es un medio muy útil en procedimientos de despido. En ocasiones, será necesario notificar al empleado información sobre sanciones previas. Desde el punto de vista del trabajador, puede ayudar si lo que queremos es reclamar nóminas atrasadas al empresario, por ejemplo.
Resolución de contratos. Es un medio útil no solamente para finalizar contratos de arrendamientos o con empresas de telefonía como hemos comentado. Servirá para cualquier tipo de contrato que queramos dar por cerrado, del tipo que sea, y del que queramos dejar constancia. Según el tipo de contrato que estemos terminando tendremos que dar diferentes plazos de preaviso, por lo que enviar un burofax será un medio útil para dejar constancia del momento en el que queremos llevar a cabo la finalización.
Comunidades de vecinos. Para notificaciones importantes dentro de comunidades de propietarios. Por ejemplo: la reclamación de cuotas impagadas, el aviso de la fecha de inicio de unas obras de mejora, o la reclamación de unos daños que esté haciendo un vecino a las zonas comunes. En algunos de estos supuestos es fácil imaginar que terminen en los tribunales, si hemos hecho las comunicaciones con un medio como el burofax, podremos probar los intentos previos de reclamación.
Comunidades entre parejas separadas. En los casos en los que haya hijos menores en común será un medio útil si queremos solicitar cambios en el convenio regulador por ejemplo, o si lo que nos interesa es reclamar la cuantía de una pensión de alimentos impagada.
Convocatoria de eventos. Aquí nos referimos a la convocatoria de eventos importantes como por ejemplo huelgas en centros de trabajo. Es un medio perfecto para comunicárselo tanto a los empresarios como a los sindicatos u otros trabajadores de la empresa.
En conclusión.
No son pocos los casos en los que el burofax nos va a servir para hacer distintas reclamaciones. Al tratarse de un medio que da tanta seguridad será muy útil para poder probar nuestras pretensiones desde el principio.
Codicert ofrece un servicio de burofax con todas las garantías legales y a un precio altamente competitivo. Para enviarlo hay que seguir unos sencillos pasos: se tendrán que indicar los datos necesarios para poder hacer la entrega (nombre, dirección, datos de la empresa si fuese el caso, un teléfono…) y adjuntar el contenido. Realizada la entrega del burofax, el destinatario tendrá que firmar un acuse de recibo que se aportará al remitente a través de la plataforma de usuario.
Coloquialmente sí que estamos acostumbrados a escuchar frases como «he recibido un burofax» o «voy a mandar un burofax» (como si esto fuese una amenaza). Esto lo achacamos precisamente a que el contenido que se envía suele traer noticias importantes, por ejemplo en ocasiones se usa para
¿Cómo redactar un burofax?
Lo que va a cubrir esta pensión nos viene estipulado por el 
Como siempre decimos, es recomendable que reunamos pruebas de que la otra parte no nos ha pagado y de que hemos intentado reclamar ese dinero, en este caso puede resultar sencillo ya que tendremos a nuestro favor la información del banco en la que se verá como dejan de hacernos los ingresos; pero desde
Para poder iniciar el proceso, en primer lugar, la deuda debe ser dineraria (sin importar el importe), líquida, determinada, vencida y exigible; esto significa que la deuda debe ser una cantidad concreta de dinero, por ejemplo 1.000€. Vencida significa que haya transcurrido el plazo sin que sea devuelta, por ejemplo, para reclamar una factura habrán tenido que transcurrir entre 30 y 60 días (según el caso); y por supuesto, una prestación que el deudor efectivamente recibió.
Como hemos dicho, otra de las posibilidades es que el deudor se oponga al pago presentando escrito de oposición dentro de plazo, si lo hace, el asunto se resolverá definitivamente en el juicio correspondiente. El deudor sí que tendrá que presentar el escrito de oposición con abogado y procurador si su intervención es obligatoria por razón de la cuantía (cuando sea superior a 2.000€).
El empresario tiene que tener claras las normas que se establecen tanto en el convenio colectivo aplicable como en el estatuto de los trabajadores, es un procedimiento muy estricto que si no se cumple a rajatabla puede acabar con el despido declarado improcedente, despedir a un empleado de forma procedente es un proceso que debe estar correctamente realizado y meditado, no una decisión que se tome en caliente.
Tras la comunicación, el empresario deberá conceder un plazo de preaviso de quince días, desde el momento de la entrega de la comunicación hasta la extinción del contrato, durante el cuál el trabajador tendrá derecho a seis horas de licencia semanales para buscar un nuevo empleo sin pérdida de salario. Si es necesario se deberá hacer la entrega también de la comunicación a la representación de los trabajadores.
Por su especial delicadeza e impacto en la vida de los trabajadores y en la actividad empresarial, estamos ante un procedimiento que se debe ejecutar de la forma más escrupulosa posible de acuerdo a la ley, para evitar posibles conflictos laborales.
También se debe contar con el plazo de preaviso al trabajador de 15 días anteriores a la fecha de despido.
Lo más importante a tener en cuenta es que la ley nos marca unos requisitos que debemos seguir y que si no los cumplimos, en el caso de que lleguemos a interponer una demanda, el tribunal no la admitirá. Así que prestaremos atención a cómo deben realizarse los pasos de forma correcta para lograr recuperar la deuda.
Después de que la demanda haya sido admitida a trámite, el Letrado de la Administración de Justicia requerirá al deudor para que pague a la comunidad de propietarios en el plazo de 20 días y lo acredite ante el tribunal, o para que presente en el mismo plazo escrito de oposición, que deberá estar fundado y motivado e indicar las razones por las que cree que no debe, toda o en parte, la cuantía de la deuda.
Hay algunas faltas que ponen en peligro no solo el rendimiento de la empresa, sino que por la actividad de la misma pueden suponer problemas en la seguridad de los empleados o de las instalaciones y materiales del centro de trabajo.
El remitente podrá defender que él sí ha cumplido la obligación de notificar y que es el destinatario el que ha rechazado la comunicación, cuestión que no es responsabilidad del remitente. En el ejemplo del que partimos se podría llegar a considerar una aceptación tácita de la comunicación y que el propietario ha cumplido con el deber de notificación.